EL PERICARDIO Y LOS PROCESOS SOMATOEMOCIONALES

Artículo publicado en la Revista Espacio Humano, abril 2016

EL PERICARDIO Y LOS PROCESOS SOMATOEMOCIONALES

salud-del-corazonEn los siglos II a III a. C., los médicos de las grandes dinastías asiáticas,
concretamente lo que conocemos por China, conocían y experimentaban en el
cuerpo humano la existencia de 14 meridianos energéticos principales, que
reunían todos los aparatos y sistemas del cuerpo humano. Uno de los más
significativos, el meridiano maestro del corazón, también llamado meridiano del
pericardio, rige directamente la consciencia, la memoria, el sueño, la alegría y
sobre todo las emociones.
En Osteopatía, las lesiones estructurales y orgánicas vinculadas al
pericardio, dan lugar también a ciertas alteraciones emocionales, que
condicionan el buen funcionamiento de otros sistemas del cuerpo: respiratorio,
digestivo, musculo-esquelético, hormonal y también en los procesos somatoemocionales,
es decir, cuerpo-mente-emoción, lo que se conocía por
psicosomática.
Antes de pasar a explicar, cómo las disfunciones del pericardio alteran
nuestras emociones y por último nuestro cuerpo, me gustaría explicaros de
manera sencilla y breve unos conocimientos mínimos de anatomía que son
interesantes saber.
¿Qué es el pericardio? Es un saco fibroseroso que mantiene, envuelve
y protege al corazón. Es como una copa que contiene al corazón y permite que
este realice de forma segura y flexible su función principal de bombeo de sangre
oxigenada hacia todo el cuerpo, por medio de la arteria aorta, situada en la parte
izquierda del mismo. Se encuentra envolviendo al corazón y va a estar situado
por encima del diafragma entre los pulmones y por debajo de las glándulas timo
y tiroides. También se une a la base del cráneo, en forma de copa, a través de la
vaina visceral del cuello.
En un sentido metafórico, podríamos decir que el pericardio es el guardián
del corazón, posee la elasticidad suficiente para deformarse, desplazarse y
amortiguar cualquier impacto externo que pueda amenazar al corazón. Debido a
que está conectado a través de múltiples inserciones fibrosas, ligamentarias y
nerviosas, anatómicas y fisiológicas a otras partes del cuerpo, cualquier reacción
del pericardio va a afectar extensivamente a todo nuestro organismo. Es
importante conocer cuáles son los elementos anatómicos de unión, o que están
en relación directa con el pericardio, porque así entenderemos las disfunciones
que se derivan de la alteración de esta vaina fibrosa.
 En su conexión con el diafragma, a través del nervio frénico y la vena
cava inferior, puede dar lugar a alteraciones del ritmo cardiaco como
arritmias, taquicardias, tensión arterial descompensada, hormigueos en
brazos y manos, hipertensión.
 Por su proximidad al esófago puede provocar hernias de hiato,
acompañadas de reflujo y acidez.
 En su relación con los pulmones dará lugar, en caso de anomalía a
disneas, dificultades respiratorias, tos seca irritativa y a veces punzadas
en el lado izquierdo al respirar, lo que a veces se confunde con afecciones
cardiacas.
 En relación con el sistema musculo-esquelético puede causar dolores a
nivel del tórax, es decir, de tipo esternal, como una sensación de
comprensión a la altura del esternón, conocidos como dolores
precordiales, que se manifiestan en la parte izquierda del tórax e irradian
hacia el brazo y que a veces se confunden con un amago de infarto.
También dolores intercostales y, por su relación con las vertebras
cervicales a través del nervio frénico y vago, cervicalgias, dorsalgias,
cifosis, que pueden derivar a medio plazo en desequilibrios posturales
como hiperlordosis lumbar y falsas piernas cortas.
 Por su conexión con la glándula tiroides, puede dar lugar a síntomas de
hiper o hipotiroidismo.
 Por su relación con la bóveda craneal, puede provocar cefaleas, migrañas
rebeldes, vértigos y mareos.
 Los trastornos del sueño como insomnio, pesadillas, sueño ligero,
también pueden ser debidos a disfunciones del pericardio, por su
influencia en el sistema nervioso autónomo.
 Por su influencia en el sistema energético, también puede producir
trastornos emocionales como: tristeza, depresión, angustia, ansiedad,
ataques de pánico y miedo.
 Una mención especial, es la relación que tiene con un ganglio cervical,
denominado ganglio estrellado por su forma, situado en la parte inferior
del cuello, delante de la primera costilla, junto a la séptima vértebra
cervical (C7), formando la articulación costovertebral (unión de la
costilla-vértebra). Si esta articulación se ve subluxada (desajustada), crea
una inflamación que produce a su vez una compresión del ganglio, que
dará lugar a una alteración del sistema nervioso central, con trastornos
respiratorios y trastornos emocionales.
Estudio de un caso
Luis a sus 45 años, era una persona con una vitalidad desbordante y unas
ganas de comerse el mundo impresionantes. Siempre implicado en ayudar a
todo el mundo, ya que, según él, lo importante era hacer las cosas desde el
corazón, participaba en labores humanitarias con numerosas ONGs.
Luis, trabajaba como guardia de seguridad en una entidad financiera y
como él decía: “es lo que hay”, porque su verdadera pasión era la medicina
natural, la cual, practicaba de manera gratuita en las ONGs.
Vino a mi consulta con un dolor a la altura de la 3ª y 4ª costilla, en el
lado izquierdo, y una irradiación que le bajaba por el lado izquierdo, llegando
hasta los tres primeros dedos de la mano. Había estado en el médico, porque
creía o le daba miedo que fuera un amago de un ataque cardiaco. Pero su
médico después de las pruebas pertinentes le dijo: “No tiene usted nada.
Tranquilo, que ya se le pasará”.
Pero el dolor, a veces punzante, y la irradiación no cedían desde hacía
varias semanas y su carácter alegre se iba agriando, a la velocidad con la que sus
molestias no cedían. A parte, también presentaba un cuadro de miedo y
ansiedad que se manifestaba con dificultades respiratorias. Según la visión de la
Osteopatía, cuando es practicada de manera global, todos los problemas físicos
tienen una vertiente emocional, y en este caso esto era también evidente.
En el tratamiento físico de Luis, hice una valoración previa para
identificar cuál era el verdadero origen del problema, más allá de la
sintomatología. Luis presentaba una lesión a la altura de las vertebras dorsales
3ª y 4ª y debido a la articulación que estas forman con las costillas, esto se
reflejaba por delante del pecho, a la altura del corazón, en una sensación
punzante que irradiaba hasta la mano, coincidiendo con el recorrido del
meridiano maestro del corazón o pericardio. El tratamiento conjunto de la
región dorsal y costillas, consistente en soltar primero la tensión muscular
crónica, movilizar después la zona y por último normalizar la articulación
costilla-vértebra dio sus frutos porque los síntomas desaparecieron
completamente en pocas sesiones.
En cuanto a la parte emocional, Luis sufría una gran ansiedad, miedo
crónico cada vez que iba a trabajar, ya que, sentía que su potencial profesional
como Naturópata se marchitaba cada día y resignado lo expresaba con un: “es lo
que hay”.
Como señalé anteriormente, el trabajo del corazón depende del
pericardio, que lo envuelve y es quién recibe los impactos emocionales de este
noble órgano, donde se registran nuestros sentimientos más arcaicos. De modo
que las situaciones de ansiedad crónica y miedo tienen sus efectos sobre el
estado del corazón. El miedo, está relacionado con la evitación o escape de una
situación y cuando uno intenta algo y fracasa, el miedo se convierte en ansiedad
crónica y aparecen los problemas respiratorios, de hecho, “Me falta el aire” era
una de las frases repetitivas de Luis. El miedo impactó en su pericardio y esto
tuvo consecuencias a nivel del ganglio estrellado, que guarda relación con el
pericardio y tiene un papel importante en la regulación del ritmo respiratorio y
en los procesos emocionales como la ansiedad.
Tuvo su espacio y su tiempo para hablar conmigo sobre este tema, dejar
su trabajo, ser capaz de afrontar ese miedo y esa angustia diaria. La liberación
de la compresión de la articulación costilla-vertebra, a nivel de la 1º dorsal,
permitió la estabilización de los síntomas del ganglio estrellado y por tanto
poder ir abriéndose su proceso somato-emocional.
El pericardio, como se señala en la Osteopatía practicada de manera
holística, es el código, la puerta de acceso al corazón a todos sus niveles: físico,
emocional, energético y espiritual.

Eutiquiano Endje

Osteópata

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